Hola,

Echo de menos los huecos de antes, el poder pasar por aquí y echar un vistazo al percal, el jugar con mi perro y su pelota, el hablar con mi familia de cualquier tema interesante o prescindible.

Echo de menos los paseos vespertinos de la mano del Tabernero, el leer los libros que me apetecían y cuando me apetecían, el escribir las reseñas de aquellos que, por algún motivo, se han abierto hueco en mí, el desahogarme con los cuentos que de vez en cuando me viene bien escribir.

Y aunque no gano nada quejándome de la falta de tiempo por los exámenes, del aire acondicionado estropeado de la biblioteca, y de todo el trabajo que se me viene encima a pesar de tener ya gran parte hecho... bueno, al menos es un cambio en la rutina diaria.

Que sí, que ya sé que este tema está demasiado visto, que las quejas de las maldades de los exámenes son cualquier cosa salvo una novedad, y que se pueden atribuir a todo tipo de motivaciones. Pero ¿y lo que desahoga hablar de ello? ;-)

Un besote